sábado, 21 de agosto de 2010

Amo su sonrisa.
Amo su pelo.
Amo sus rodillas.
Amo cómo se humedece los labios antes de hablar.
Amo su marca de nacimiento en forma de corazón en su cuello.
Amo cómo duerme.
Amo escuchar esta canción pensando en ella.
Amo como me hace sentir, como si todo fuera posible o como si vivir valiese... la pena.





...




...

Odio sus dientes torcidos.
Odio su corte de pelo de los 60s.
Odio sus rodillas nudosas.
Odio como se chupa los labios antes de hablar.
Odio su mancha de nacimiento con forma de cucaracha en el cuello.
Odio el sonido que hace cuando se ríe.
¡ODIO ESTA CANCIÓN!
Hay dos posibilidades: o ella es una malvada, un miserable ser humano desprovisto de sentemientos o... es un robot.
...

Si Tom había aprendido algo es que no puedes atribuir un significado cósmico a un suceso terrenal. Coincidencia, eso es todo, nada más que coincidencias... Tom finalmente había aprendido que no existen los milagros. No existía algo así como el destino. Él lo sabía, estaba seguro de ello ahora.

1 comentario:

Bella dijo...

¡La quiero ver!
Debe ser muy linda.